Quienes hacemos el Proyecto Transgénero - Cuerpos Distintos, Derechos Iguales despedimos con gran satisfacción el año que se va y les deseamos a ustedes, querid@s amig@s, un venturoso 2013.
31/12/12
27/12/12
Apoyo a la gestion de la Estrategia Nacional de Planificación Familiar ENIPLA del Ministerio de Salud Pública
Apoyemos la gestion de la Estrategia Nacional de Planificación Familiar ENIPLA del Ministerio de Salud Pública, que esta siendo atacada por los grupos fundamentalistas que están en contra de que mujeres y hombres ejerzamos nuestro derecho a decidir sobre nuestra salud sexual y salud reproductiva. Enviemos nuestra adhesion a este manifiesto del Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y derechos reproductivos al siguiente correo: frenteecuatorianodefensadsydr@gmail.com
EL FRENTE ECUATORIANO POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS – FEDDSYR
A LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO Y AL ESTADO ECUATORIANO
Rechazamos el ataque a la Estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar-ENIPLA por parte de sectores fundamentalistas, pues es una política pública que recoge y operativiza los derechos sexuales y derechos reproductivos que están en nuestra constitución.
Los derechos sexuales se refieren al ejercicio de una sexualidad placentera, en sus dimensiones físicas y emocionales, libre de violencia sexual y de otros tipos de violencias e independiente de la procreación.
Significa en definitiva que el Placer es un derecho y su garantía una obligación del estado y responsabilidad de la sociedad exigirla.
Los derechos reproductivos implican el derecho de las personas a tomar decisiones libres e informadas sobre su vida reproductiva y a ejercer el control voluntario y seguro sobre su fecundidad. Por lo tanto los derechos sexuales y reproductivos tienen relación con lo más íntimo de las personas, con su identidad, autonomía y autodeterminación. El estado tiene la obligación de garantizar a la población los medios para ejercer estos derechos.
La Estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar, ENIPLA presentada al pueblo ecuatoriano por parte del Gobierno Nacional y ejecutada desde el Ministerio de Salud, Ministerio de Inclusión Social y Ministerio de Educación, es una política de salud acertada, que debe garantizar información, servicios, asesoría, para que las personas especialmente jóvenes, tomen decisiones en su vida sexual y reproductiva con autonomía, libertad, información, beneficiándose del progreso científico y de un entorno social libre de dogmas, desprejuiciado y sobre todo LAICO.
La Fe es la Fe, el Estado es el Estado. No se deben confundir las cosas. La Fe no compite con nuestros derechos. Somos un estado constitucional y de derechos que garantiza el principio de laicidad y la ética laica como sustento del quehacer público y el ordenamiento jurídico. Por tanto el Estado Ecuatoriano, debe generar mecanismos, servicios y políticas suficientes para promover el ejercicio efectivo de los derechos sexuales y derechos reproductivos porque también son derechos humanos. Debe propender a garantizar la autodeterminación de las personas y garantizar la libertad de conciencia para que actúen en función de sus concepciones religiosas, sin que ellas afecten las decisiones del Estado.
El objetivo de la ENIPLA como política pública es garantizar el acceso efectivo a información, orientación, servicios de salud sexual y salud reproductiva y anticonceptivos de manera gratuita constituyéndose esto en un gran avance. Rechazamos que se plantee eliminar esta estrategia y que volvamos al oscurantismo y la ignorancia.
La estrategia es vital especialmente para las mujeres más pobres, de menor educación, rurales, indígenas, afroecuatorianas, desplazadas y migrantes extranjeras, adolescentes y jóvenes, poblaciones diversas sexualmente, que son los que presentan mayor fecundidad, mayor discriminación y violación de sus derechos cuando acuden a los servicios.
En el Ecuador el promedio de hijos es de 3.3 hijos por mujer, sin embargo las mas pobres y excluidas tienen hasta 5 hijos. Una de cada 5 mujeres adolescentes estuvo embarazada o es madre y uno de cada 5 partos corresponde mujeres adolescentes menores de 19 años.
El embarazo en niñas entre 10 y 14 años ha aumentado en un 78% este último diez y se producen por lo menos 5 violaciones sexuales diarias.
Apoyar la ENIPLA significa velar por la garantía de los derechos constitucionales, promover la igualdad y no discriminación, el principio de laicidad, el cumplimiento de normas y tratados internacionales que han sido ratificados por el estado ecuatoriano y contribuye a romper el círculo de pobreza de adolescentes y jóvenes que a temprana edad ya tienen uno o más hijos.
Estamos vigilantes del cumplimiento de la estrategia ENIPLA y de la no injerencia de posiciones contrarias al ejercicio de los derechos que protegen a las personas y especialmente a las mujeres de riesgos innecesarios y les provee de información y métodos anticonceptivos que aportan a la consecución de sus planes y proyectos de vida. El éxito de estrategias como esta rompen el círculo de la pobreza y logra que las decisiones más importantes en términos del destino reproductivo de las mujeres se tomen con mayor conciencia y oportunidad.
Nos sumamos y apoyamos la estrategia ENIPLA desde la diversas organizaciones que formamos parte del Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, apoyamos el trabajo de Carina Vance, Ministra de Salud y del gobierno nacional que impulsa esta política.
FRENTE ECUATORIANO POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS SEXUALES Y DERECHOS REPRODUCTIVOS- frenteecuatorianodefensadsydr@gmail.com
22/12/12
El Proyecto Transgénero a sus Amig@s y Aliad@s
![]() |
| Actividades 2012, registro fotográfico de Ana Almeida. |
Quito, 22 de Diciembre de 2012.
Al concluir un año de arduo activismo transfeminista, compartimos este recuento de los momentos más importantes que hemos vivido junto a ustedes.
En diciembre de 2011, realizamos la primera parte del Seminario de Mediación Aplicada a la Diversidad Sexogenérica que, con auspicio del Ministerio de Cultura del Ecuador, desarrolla nuestra línea de diálogo intercultural y uso alternativo del Derecho. La segunda parte de este proceso, se desarrolló en marzo de 2012.
El nuevo año nos movilizó hasta la provincia de Manabí, donde la Confederación Ecuatoriana de Comunidades Trans e Intersex se dio cita el 16 de enero para celebrar su XVI Encuentro en la ciudad de Jaramijó.
En febrero, comenzamos los preparativos de la Marcha de las Putas – Ecuador. La multitudinaria asistencia, el 10 de marzo, posicionó a nuestra Marcha de las Putas entre las más potentes del mundo: más de 5000 personas nos congregamos en la Plaza Foch, en Quito, para pronunciarnos en contra de la violencia de género y a favor de la libertad estética.
El 23 de marzo, inauguramos la muestra fotográfica “Wankavilka Trans: Retratos de Enchaquirad@s de Engabao”, de Ana Almeida. Al acto asistieron el presidente de la Asociación de Enchaquirados, Alex Tomalá, y la lideresa intersex John García, de la misma agrupación. La muestra permaneció un mes en el Ministerio de Cultura del Ecuador, y dos meses adicionales en el Museo Presley Norton de Guayaquil.
El 2012 ha sido un año de intensa producción artivista para el Proyecto Transgénero: una de nuestros intercambios más fructíferos es el sostenido con el “Colectivo Zeta”, con quienes lanzamos la obra de danza-teatro de Xavier Delgado “En mi Cuerpo Existirás: Solos de Cuerpos que Habitan la Casa Trans”. Otras potentes presentaciones que nutrieron la oferta artística y cultural 2012 de la Casa Trans fueron las performances “IMPROVISEX” de la japonesa-estadounidense Miyuki Baker y “La que come bien come dos veces: cómo hacerle sexo oral a una mujer”, de la puertorriqueña Claudia Garriga. No faltó la función de teatro drag, a cargo del conocido Daniel Moreno, o la recordada noche de poesía lésbica de la argentina María Masurán.
En abril participamos en el Foro AWID, en Estambul, Turquía, con un panel que abordó entrecruces del género y la economía en las clínicas de “des-homosexualización” en Ecuador” (Annie Wilkinson), el trabajo sexual trans callejero en Quito (Ana Almeida) y la intervención corporal trans en Manabí (Eli Vásquez).
Con mayo llegó uno de los momentos más importantes del año para nosotr@s cuando, el 26 de ese mes, celebramos 10 años de vida institucional. Cuatro días después, hicimos el lanzamiento oficial de nuestro documental “Patrulla Legal: El Derecho en la Calle”, el mismo que se ha exhibido, a lo largo de este año, en el Ciclo Rosa de Bogotá y Medellín, el Octubre Trans de Barcelona y el Festival Sin Límites de Quito.
El 26 de junio, recibimos en la Casa Trans a la filósofa y activista transfeminista mexicana, Sayak Valencia, quien protagonizó, junto a Elizabeth Vásquez un “mano a mano” de tres “rounds” sobre Transfeminismo y Alternativismo que hizo gala de la originalidad del pensamiento político latinoamericano en temas de diversidad sexo-genérica.
Las “residencias” constituyen una de las actividades más enriquecedoras de nuestra propuesta política. Este año, tuvimos el privilegio de alojar en la Casa Trans por un mes a Leticia Zenevich, de Brasil. Con ella iniciamos la ejecución de un proyecto binacional de litigio estratégico y reivindicación de familias alternativas que continuará desarrollándose durante el 2013.
La incidencia en la vida política, y en particular en la vida legal de nuestro país, es una de las prioridades para el Proyecto Transgénero. Es así como, en septiembre, presentamos nuestro proyecto de Reformas a la Ley de Registro Civil, Identificación y Cedulación en materia de Identidad de Género, redactado por nuestra compañera Elizabeth Vásquez y presentado desde la plataforma Construyendo Igualdad – CONFETRANS – Proyecto Transgénero – Silueta X. Contamos con el apoyo de nuestras aliadas de Fundación Yerbabuena de Guayaquil, quienes hicieron posible la materialización de la campaña “Mi Género en Mi Cédula: A una Letra de Ejercer Ciudadanía” y con la valiosa participación de l@s vocer@s polític@s Diane Rodríguez, de la Asociación Silueta X de Guayaquil, Geovanni Jaramillo y María José Guevara, del Proyecto Transgénero y de la CONFETRANS. Fruto de este proceso, el 11 y 18 de diciembre, el Ecuador ha presenciado un histórico primer debate en la Asamblea Nacional sobre la importancia del respeto a la identidad de género de las personas.
En octubre tuvimos una fuerte presencia en el 1er Coloquio Internacional Queer, que se desarrolló del 25 al 27 de Octubre en la FLACSO. Allí intervinimos con una ponencia sobre “paralegalidades y diversidad sexo-genérica”, y con la muestra Wankavilka Trans.
El 13 de noviembre, tras un año de participación en el grupo de trabajo del Estudio de Comportamientos y Prevalencia de VIH en población trans de Quito , asistimos al cierre y presentación de los resultados del mismo por parte del Ministerio de Salud. El 24 de noviembre, el Proyecto Transgénero aportó un análisis cuantitativo y cualitativo de la situación de salud de la población trans de Quito a partir de los datos arrojados por el estudio, el mismo que fue presentado en el Seminario “Nuevas Estrategias de Prevención del VIH” organizado por la Corporación Kimirina.
El 27 de noviembre de 2012, finalmente, celebramos el décimo quinto aniversario de la despenalización de la homosexualidad en el Ecuador. Con el apoyo de la Secretaría de Inclusión Social del Municipio de Quito, y fruto de cinco años de trabajo desde la plataforma de la Mesa de Diversidad Sexogenérica del cabildo, realizamos el evento artístico-político “Ecuador 516: 15 Años de Diversidad Sexo-genérica” en el Cine Ochoymedio, que incluyó un sentido homenaje al desaparecido activista Patricio Brabomalo Molina, una de las más destacadas figuras con que ha contado la lucha LGBTI en nuestro país.
Más allá de estos importantes momentos, el Proyecto Transgénero ha sostenido, a lo largo de todo el año, su programa de radio “Cuerpos Distintos”, presentado por María José Guevara y Geovanni Jaramillo, y transmitido por el satélite de ALER. Así mismo, hemos sostenido las actividades cotidianas de la Patrulla Legal, la capacitación permanente a la Policía Nacional del Ecuador y la participación y colaboración, también permanente, en espacios organizados a favor de la lucha por la despenalización del aborto y en varias redes feministas.
Quienes hacemos el equipo del Proyecto Transgénero, queremos expresarles a tod@s ustedes, querid@s amig@s y aliad@s, nuestra profunda gratitud por su solidaridad y su apoyo, y desearles unas felices fiestas y un venturoso 2013 de renovadas luchas y avances.
21/12/12
Reforma a la Ley de Registro Civil pasó el primer debate
![]() |
| Asambleísta Edwin Vaca: "No está de acuerdo con la legalización de los matrimonios del mismo sexo, y las orientaciones sexuales, defiende el matrimonio natural, los valores y principios cristianos"
Fuente: http://bit.ly/10046cS
|
El Pleno de la Asamblea Nacional concluyó el primer debate del proyecto de Ley Reformatoria a la Ley de Registro Civil, Identificación y Cedulación, que tuvo como base el informe preparado por la Comisión de Gobiernos Autónomos. En esta oportunidad los asambleístas se refirieron a temas como el matrimonio, inscripción de apellido, apellido de la esposa, contenido de información de la cédula de identidad, entre otros.
En el análisis de estas reformas, el asambleísta Edwin Vaca, al referirse a los convenios y tratados binacionales, pidió que se esclarezcan los procedimientos para la inscripción de los hijos nacidos en fronteras, tema que puede causar problema a los futuros descendientes.
Asimismo no está de acuerdo con la legalización de los matrimonios del mismo sexo, y las orientaciones sexuales, al tiempo de defender el matrimonio natural, los valores y principios cristianos.
Por su lado Rolando Panchana considera preciso establecer que el Registro Civil está adscrito a un ente rector, al tiempo que hizo reparos a la información que debe constar en la cédula de identidad y que la información inicial sobre el sexo o género de un recién nacido requiere un análisis profundo.
Entre tanto el primer vicepresidente de la Asamblea, Juan Carlos Cassinelli, se refirió al concepto de desmaterialización de documentos, emisión de la cédula en el exterior e inscripción en el Registro Civil.
Señaló que debe haber una coordinación con las diferentes embajadas y el Registro Civil, en los temas de inscripción, al expresar que cuando en la pareja no existe acuerdo para el orden de los apellidos de un hijo o hija, se debe considerar el orden alfabético. “El tema de género me deja dudas, es un aspecto necesario de esclarecer por seguridad jurídica”, enfatizó el asambleísta.
Eduardo Encalada también está de acuerdo con la necesidad de coordinación entre el Registro Civil y las diferentes embajadas de Ecuador y con el respeto a la tradición en cuanto al tema de apellidos por el bien de la familia que es la célula de una sociedad progresista.
Jimmy Pinoargote al referirse al apellido que lleva la esposa con la preposición “de”, manifestó que debe ser optativo, como manifestación de independencia y de libre expresión.
Sostuvo que la palabra sexo debe constar en la cédula de identidad, porque es una condición biológica que se da al nacer, al recalcar que debe prevalecer el matrimonio entre hombre y mujer.
El presidente de la Legislatura, Fernando Cordero Cueva, cerró el primer debate de las reformas a Ley de Registro Civil, Identificación y Cedulación. La Comisión de Gobiernos Autónomos recogerá las observaciones para el análisis respectivo previo la elaboración del informe para segundo debate.
RSA/pv
18/12/12
18 de Diciembre Día Internacional del Migrante
Las hermanas Lafayette*
Ana Almeida
Hace
diez años, existió una familia alternativa conocida como “Las Chicas Lafayette”.
Vivían en la zona de La
Mariscal , en Quito en una época en que era frecuente que trabajadoras
sexuales trans como ellas, asumieran el nombre del hostal en que se alojaban a
modo de apellido cultural. De ese modo, personas que para la ley eran varones,
sin parentesco alguno entre sí, en el mundo trans eran hermanas.
Las
Lafayette eran cinco y sobrevivían juntas. Con la cooperación y la economía solidaria
afrontaban la precariedad en la vivienda y la salud, el desempleo obligado, la
discriminación en el espacio público a causa de la estética, y el abuso
policial permanente. Dos de ellas - Yelina y Valeria Lafayette – tenían
perspectivas distintas respecto de la posibilidad de emigrar.
Para
Yelina, la lucha era en calle propia. Si el espacio no estaba ganado, había que
quedarse y conquistarlo a pulso. Si la policía no pensaba que ella tenía
derecho a caminar por la calle, caminaría mil veces hasta que su derecho
quedara reconocido. Yelina tenía un sentido político de territorialidad quizá
propio de la experiencia del trabajo sexual callejero, y desconfiaba de la
promesa de esas calles europeas menos violentas y, a decir de las que se
fueron, “más civilizadas”.
Para
Valeria, la migración era la única oportunidad de escapar de la muerte. La ruta trazada
empezaba en España e Italia, para quizás subir luego a Bélgica u Holanda, donde
las trans latinas, y en particular las manabitas, son altamente cotizadas por ”exóticas”.
Con suerte, si la deportación o el VIH no le jugaban una mala pasada, regresaría
a jubilarse en su costa natal, en la casa propia que construiría para su madre
durante los años migrantes. Si Yelina quería militar cambios, que lo hiciera. Ella
no. La vida y peor la de una travesti, es demasiado corta para verlos.
La
familia Lafayette se desintegró. Yelina murió en su calle, a manos de un crimen
de odio. Apareció en un botadero de basura en Pusuquí, con cortes en la cara y mutilación
genital. Valeria conoció la pérdida de su hermana a miles de kilómetros de
distancia. Pero, aunque hubiera estado cerca, habría experimentado las mismas trabas
que experimentó Jennifer Lafayette, otra de las hermanas, para hacerse cargo de
lo ocurrido. A Jennifer no le dejaban pasar a reconocer el cadáver en la
morgue: “Señor Eduardo Galarza, díganos qué es usted para el señor Ronald Fuertes”.
¿Cómo explicarlo? Eran hermanas.
A
priori, los movimientos organizados por los derechos de las personas
sexualmente diversas, y por los derechos de l@s migrantes, no parecerían
compartir una extensa agenda en común, más allá de ser movimientos por los
derechos humanos. Pero, basta con recoger una historia, la de la familia
Lafayette como cualquier otra, para encontrar profundas simetrías subyacentes
en las dos experiencias, no sólo porque l@s migrantes también son sexualmente
divers@s, ni porque las personas sexualmente diversas tienen patrones
migratorios específicos; sino, fundamentalmente por ese sentimiento de
extranjería, en tierra propia y en tierra ajena, a causa de una diferencia,
sexual, cultural o de cualquier tipo. Y es que, al desafiar con sus
experiencias –la de la diversidad sexual, como la de la movilidad humana –el
modelo hegemónico o “estilo de vida” socialmente aceptado, migrantes y sexualmente
divers@s experimentan, por castigo, la consecuente expulsión del sistema legal
y la privación, en diversos grados, de la ciudadanía plena.
Quizá
Valeria no se daba cuenta de que a las trans manabitas que viven en España, o
en Holanda, les quedaba una larga causa militante por delante que, de hecho,
hoy están emprendiendo. Tampoco habría sospechado nunca que la causa migrante y
la causa sexualmente diversa, confluirían en la Asamblea Nacional
Constituyente de 2008, en su cuestionamiento a la amplitud del considerado
“núcleo fundamental de la sociedad” –la familia – que a ambas experiencias les
queda corto. Familia transnacional y familia alternativa son dos formas de
exigir no quedarse fuera de la protección legal a causa del estilo y del
proyecto de vida propios.
La
confluencia del movimiento por la diversidad sexual y el movimiento por la movilidad
humana en la
Asamblea Constituyente , debe ser sólo el principio de una
agenda política compartida de reivindicación de la interculturalidad para la ciudadanía
plena, en la que otros sentidos, otras solidaridades, otros proyectos de vida y
otros parentescos sean posibles más allá de la existencia programada en un solo
lugar, en una sola cultura, y con una sola forma de entender género y familia. Y
es que a veces hace falta ir y volver, y volver a ir, para encontrarnos
finalmente en el movimiento cultural. Los puntos de la alianza están servidos.
*
Esta es la reedición de un artículo publicado en Entre Tierras, Boletín sobre
Políticas Migratorias y Derechos Humanos, No. 12, Sexualidades y Migración, Quito,
Octubre de 2009.
12/12/12
Asamblea Nacional Del Ecuador: Tramita en primer debate reformas a la Ley de Registro Civil
Fuente: http://bit.ly/SRn68f
El derecho a la identidad de las personas, como parte de derechos humanos; cédula de identidad; escogimiento de apellidos; respeto a las minorías y a las libertades; equidad de género; unión de hecho; otorgamiento de la cédula a los residentes en el exterior por parte de los consulados; reconocimiento de matrimonios celebrados en el exterior, entre otros, fueron los temas más destacados en el primer debate del proyecto de Ley Reformatoria a la Ley de Registro Civil, Identificación y Cedulación.
La asambleísta Silvia Kon, una de las proponentes del proyecto de ley, reiteró que la normativa constituye un cambio de paradigma en el concepto de la familia, que es un derecho de los seres humanos. Pidió abrir las puertas a cambios impostergables dejando atrás ciertas tradiciones. “Abramos las puertas para que el espacio de la mujer no sea limitado”, enfatizó.
Por su lado la asambleísta María Paula Romo manifestó que no hay justificación para que ningún ser humano sea tratado diferente, al precisar que la reforma tiene pocos avances en materia de jurisprudencia como la unión de hecho como estado civil.
Propuso que la Ley de Registro Civil contemple el registro de los matrimonios legalmente celebrados en el exterior.
Entre tanto el asambleísta Paco Fierro, al indicar que no hubo la participación del Registro Civil en la socialización del proyecto, señaló que se pretende adaptar y armonizar la ley a las normas constitucionales.
Recalcó que con la normativa se busca el respeto a las minorías del país, de diferentes tendencias, y sobre todo respetar las libertades. Propuso que a partir de los 18 años el ciudadano o ciudadana escoja llevar el primero o segundo apellido.
El legislador Eduardo Zambrano, otro de los autores del proyecto, subrayó el principio de igualdad de las personas, recordó que los consulados deben otorgar la cédula a los residentes en el exterior.
Por su parte el asambleísta Abdalá Bucaram al preguntar de qué manera beneficia la reforma al pueblo, a la familia y los niños, defendió la institución del matrimonio.
A su vez Rosana Alvarado insistió que debe haber igualdad de los derechos, porque no se puede permitir que las mujeres firmen con el apellido de su esposo. “No puede existir ninguna distinción entre los hijos, tampoco sobre qué apellido va primero en la inscripción” agregó.
La equidad de género, la revisión del lenguaje, la codificación de la normativa, fueron otros temas considerados por la asambleísta.
Alfredo Ortiz resaltó que es fundamental actualizar una ley que data de 1976, acorde a la Constitución y al tiempo en que vivimos. Indicó que la propuesta recoge aspectos clave como la inscripción, la naturaleza y uniones de hecho. A su parecer, el tema de cambio de los apellidos, dará más problemas que soluciones.
La asambleísta María Soledad Vela, destacó que la normativa es de avanzada y fortalece el derecho de las personas, eliminando la discriminación; reconoce el tema de la vida y orientación sexual, para lo cual, el Estado fijará condiciones seguras.
Para María Molina, la normativa vigente tiene términos tan denigrantes para los seres humanos; por lo que, es necesario una reforma que consagre derechos para las mujeres y la población migrante. Pidió que se tomen en cuenta las leyes de Trasplante de Órganos y de Discapacidad y se garantice el debido proceso en lo atinente a las penas y sanciones.
“Debatamos los derechos que tenemos los humanos, con visión de afianzar la igualdad con dignidad, eliminando la discriminación”, precisó la legisladora Paola Pabón, al señalar que la ley tiene que reconocer, a cabalidad, la unión de hecho, conforme la Constitución.
Dijo que es trascendental que la pareja logre acuerdos sobre el apellido a las futuras generaciones y que los asambleístas no legislen desde creencias religiosas, urge cambiar paradigma de la sociedad, agregó.
RSA/pv
11/12/12
Propuesta presentada por Proyecto Transgénero, Silueta X, Confetrans y Construyendo Igualdad se debate hoy
SI ES MI GÉNERO, TIENE QUE SER MI CÉDULA
- Señoras,es asambleístas: Estamos a una letra de ejercer ciudadanía.
- Exigimos al Estado que reconozca que existimos personas femeninas y personas masculinas más allá de nuestro sexo.
- Igualdad para las personas de diversa condición sexo-genérica.
- La masculinidad no es exclusiva de los hombres, la feminidad no es exclusiva de las mujeres. Desmonopolicemos el género.
- El género se encarna en el cuerpo de las personas trans, tanto como en el de las no trans. Dejen de dar la espalda a nuestra feminidad, a nuestra masculinidad.
- Aquí está la resistencia trans! Queremos que la libertad estética que está en la Constitución aterrice en nuestra cédula.
- Aquí está la resistencia trans! Queremos que la no discriminación por identidad de género que está en la Constitución aterrice en nuestra cédula.
- Aquí está la resistencia trans! Queremos que el derecho al libre desarrollo de la personalidad que está en la Constitución aterricen en nuestra cédula.
- No más sexo en la cédula, porque es mi cara, y no mi cuerpo, la que dice de mi género.
- No más sexo en la cédula, porque el sexo de todas y todos es un dato biológico y privado.
- Género en la cédula: porque en cada transacción civil, las personas trans también damos la cara.
- Señoras, es asambleístas: una pequeña letra nos ha mantenido excluidos de los más elementales derechos. Es hora de cambiar esa letra.
- Señoras, es asambleístas: la identidad de género es parte innegable de la identidad y de la ciudadanía.
- Señoras, es asambleístas: la identidad es la puerta que abre o cierra el paso al ejercicio de todos los derechos humanos.
- Señoras, es asambleístas: la identidad es un Derecho Humano.
- Señoras, es asambleístas: me cansé de tener una cédula ajena con una mención "F" o "M" que no me corresponde.
5/12/12
Nueva categorización de "disforia de género" en el DSM-5
Trabajar hacia la despatologización total de la transexualidad es reconocer que en temas de diversidad sexogenérica las "angustias" tienen por causa a la discriminación y el peso de la norma sexo-género.
6/11/12
Ley de Registro Civil incluye cambios en la cédula de identidad
Fuente: http://www.eltiempo.com.ec/noticias-cuenca/108773-la-asamblea-propone-cambios-en-la-ca-dula/
Fecha de Publicación: 2012-11-03 00:00
La Comisión de Gobiernos Autónomos aprobó, con ocho votos a favor, el informe para primer debate del proyecto de Ley Reformatoria a la Ley de Registro Civil, Identificación y Cedulación.
El proyecto de Ley determina que se registrarán en la cédula de identidad la clase y número de cédula; nombres y apellidos del cedulado; lugar y fecha de nacimiento; nacionalidad; "GÉNERO"; fotografía del cedulado; estado civil; clasificación individual dactiloscópica; firmas del cedulado y de la autoridad competente, y fechas de expedición y expiración de la cédula.
Con la propuesta de reforma se eliminarían del documento los datos referentes a la instrucción académica, por considerarlo discriminatorio, y los de los padres por inconstitucional, puesto que va en contra del artículo 69, numeral 7, de la Constitución. Además, se deroga el artículo 82, según el cual la mujer casada podía utilizar el apellido de su cónyuge.
Apellidos
Otra de las incorporaciones en la ley, es lo planteado por la asambleísta Sylvia Kon, y es que los padres podrán elegir el orden de los apellidos de los hijos. Sin embargo, el del primero regirá para el resto de la descendencia de este vínculo. “En caso de no existir acuerdo entre estos, precederá el apellido paterno al materno”.
Entre otros puntos se incorpora el concepto de desmaterialización de documentos; se establecen mecanismos para la emisión de documentos en el exterior; los notarios, jueces o agentes diplomáticos tendrán la obligatoriedad de poner en conocimiento del Director General del Registro Civil las uniones de hecho que registren.
En relación a las sanciones previstas en la ley se hace una actualización al valor de las multas que eran obsoletas y se incorporan porcentajes tomando en consideración la Remuneración Básica Unificada. (VDS)
28/9/12
Este 28 de Septiembre "Día Internacional por la Despenalización del Aborto"
El Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos", exigimos al Estado Ecuatoriano la DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO EN CASO DE VIOLACIÓN PARA TODAS LAS MUJERES ECUATORIANAS.
El drama de la violencia sexual en el Ecuador alcanza dimensiones gravísimas, en el año 2009 se registraron 14 delitos sexuales diarios y en el 2010, 13 delitos sexuales diarios. En el Ecuador la última encuesta del INEC y la Comisión de Transición, demuestran que 6 de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia en su vida, y 1 de cada mujer 4 ha vivido violencia sexual. En el Ecuador una cifra preocupante es el aumento del embarazo y parto en niñas de 10 a 14 años, en un 78%, dato proporcionado igualmente por el INEC, en este año. Lo primero que salta a la vista es que estas niñas fueron abusadas sexualmente y embarazadas en un contexto de violencia sexual. Un 21% de niñas, niños y adolescentes en el Ecuador ha sufrido abuso sexual, según el Programa Nacional de Erradicación de la Violencia de Género.
La evidencia médica señala que es probable que se produzca un embarazo luego de una violación en un rango de un 10 a un 30%.
No es justo obligar a una mujer a parirle un hijo/a a un violador. El Ecuador obliga a las mujeres a seguir con un embarazo producto de una violación y esto ya no sucede en Colombia, en México, Brasil y en el 48% de países en el mundo que han aceptado que esto viola derechos fundamentales de una mujer. Viola su libertad para decidir cuándo y con quien tener relaciones sexuales, y cuando tener hijos. Viola, lastima, destroza, el único bien que los seres humanos tenemos: el cuerpo.
PROPONEMOS:
Artículo 142: el aborto practicado por un/a proveedor/a de salud con el consentimiento de la mujer o de su conyugue, pareja, familiares íntimos o su representante legal cuando ella no estuviere en posibilidad de prestarlo, no será punible en los siguientes casos:
1. Si se ha hecho para evitar un peligro para la vida o salud integral de la mujer embarazada y si este peligro no puede ser evitado por otros medios.
2. Si el embarazo es consecuencia de una violación.
La acción pública el Estado, debe basarse en una cultura laica, que potencia la ciudadanía de las mujeres, que defienda y salvaguarde el principio de pluralidad y sobre todo que esa mirada, no le permita actuar al estado en detrimento de los derechos de las mujeres de este país.
Señor Presidente de la República, Señores y Señoras asambleístas, en sus manos está la oportunidad para que la propuesta de Código Penal Integral analizado y elaborado por la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional, se apruebe y permita que las mujeres puedan decidir su destino reproductivo, y si quieren interrumpir el embarazo cuando han sido violadas y que esto sea LEGAL, GRATUITO Y SEGURO en el sistema de salud público del Ecuador.
LEGALIZACIÓN DEL ABORTO POR VIOLACIÓN, COMO PRIMERA Y URGENTE MEDIDA DE RESTITUCIÓN DE NUESTROS DERECHOS HUMANOS COMO MUJERES.
…POR LA SOBERANïA EN NUESTROS CUERPOS
POR NUESTRA VIDA Y SALUD INTEGRAL
CONTRA TODO TIPO DE VIOLENCIAS….
FRENTE ECUATORIANO POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS SEXUALES Y DERECHOS REPRODUCTIVOS
Quito-Ecuador
28 Septiembre 2012
27/9/12
Preocupaciones en relación a los "Valores Tradicionales"
Estamos profundamente preocupados ante la resolución sobre “Valores Tradicionales” propuesta por la Federación Rusa durante el 21er. período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.
La resolución propuesta es profundamente deficiente tanto por procedimiento como por razones sustantivas, ya que:
a) socavaría el proceso oficialmente requerido por la resolución HRC/RES/16/3, al adelantarse a las conclusiones del estudio del Comité Asesor;
b) no presentaría un enfoque equilibrado que examinara los impactos tanto positivos como negativos de los “valores tradicionales” sobre los derechos humanos, y en cambio citaría de manera selectiva sólo partes del estudio del Comité Asesor;
c) aumentaría la polarización, en lugar de buscar construir un consenso, v.g., mediante reposicionar el lenguaje de los “valores tradicionales” para “hacer avanzar los derechos humanos universales en diversos contextos tradicionales y culturales”.
24/9/12
My Gender on My ID: Gender Identity Discussion Reaches Ecuadorian Parliament
Dear friends,
We are very excited about the reception our draft amendment to the Ecuadorian Civil Registry Statute recognizing Gender Identity on official documents has had in Ecuadorian Parliament. We wanted to share these good news with you as well as the video "My Gender on My ID: One Letter away from Exercizing Citizenship" with which the draft law was officially presented this past September 13, 2012. Fifty trans and intersex leaders from twelve Ecuadorian provinces were at the act, including the campaign's spokespersons, Geovanni Jaramillo, from the Ecuadorian Confederation of Trans and Intersex Communities, Diane Rodriguez, from Silueta X Association, Maria Jose Guevara from Project Transgender/The Trans House, representatives from Yerbabuena Foundation, Building Equality Platform and other feminist and transfeminist allies.
The act was extremely political and closed with transmasculine activist Matias Pinos taking off his shirt to demand the State "not to ignore but to look at trans bodies".
The draft law was first presented in June to feminist Member of Parliament Paola Pabon who then took it on to the Administrative Decentralization Commission; the parliamentary division in charge of revising acts and statutes that deal with issues currently pertaining to the central administrative system, such as identification. The fact that Ecuador has a 50% female composition in Parliament (as in all public institutions by constitutional mandate), including self-defined feminist MPs, has played a key role. We begin to yield the results of the Constitutional and institutional refoundation Ecuador has gone through in the past four years.
First debate is scheduled for February 2013. If the draft is passed, the notion of "sex" will be discarded on official documents in favour of the notion of "gender" to match Ecuador's 2008 constitutional recognition of Gender Identity (article 11.2) and other constitutional norms that further develop the concept that gender is self-perceived.
We look forward to your comments and hope you can help us spread the campaign!
Best,
Ecuadorian Confederation of Trans and Intersex Communities, Silueta X Association, Project Transgender/ The Trans House, Yerbabuena Foundation, Building Equality Platform.
11/9/12
Piden sustituir Sexo por Género en la cédula de ciudadanía ecuatoriana
Activistas de la Confederación Ecuatoriana de Comunidades Trans e Intersex, Asociación Silueta X, Proyecto Transgénero, Fundación Yerbabuena y otras organizaciones sumadas a la Articulación Feminista "Construyendo Igualdad" propusieron proyecto de reformas a la Ley de Registro Civil en materia de IDENTIDAD DE GENERO.
La Rueda de Prensa en que se socializarán la propuesta y la campaña Mi Género en Mi Cédula se llevará a cabo en la Sala de Prensa de la Asamblea Nacional, ubicada en Av. 6 de Diciembre y Piedrahita, el jueves 13 de septiembre a las 11h00.
En la tarde, se presentará la Campaña Mi Género en Mi Cédula: A una Letra de ejercer Ciudadanía, en un evento que contará con la presencia de asambleístas, académicos y público en general, que se desarrollará en la Sala 1 de la Asamblea Nacional de 15h30 a 17h30.
Más información al teléfono 098120163.
10/9/12
Si es MI Cédula tiene que ser MI Género
Por: Elizabeth Vásquez, 2012-08-28
El 6 de Junio de 2012, la Plataforma Construyendo Igualdad conformada por Fundación Yerbabuena, Confederación Ecuatoriana de Comunidades Trans e Intersex (CONFETRANS), Asociación Silueta X y Proyecto Transgénero presentaron un Proyecto de Reformas a la Ley de Registro Civil del Ecuador, redactado por Elizabeth Vásquez, que propone la sustitución de la mención registral de "sexo" por mención de "género" en la cédula de ciudadanía ecuatoriana. La campaña "MI género en MI cédula", que acompaña al proyecto de ley, se presentó en la Comisión de Gobiernos Autónomos y Descentralización de la Asamblea Nacional del Ecuador, el 23 de Julio de 2012. Bajo el slogan "A una letra de ejercer ciudadanía", el activismo transfeminista ecuatoriano da un giro a la reivindicación transexual tradicional que, históricamente, ha luchado porque las personas accedan al cambio de sexo legal sin cuestionarse la pertinencia o no de la categoría "sexo". Resulta que las legislaciones civiles se remontan, en el caso de la ecuatoriana a los años setenta y, en otros casos, a décadas aún más tempranas en que la distinción conceptual entre sexo y género no existía. El arraigo de la ley civil es biologicista en tanto que el feminismo ha reivindicado por décadas también que la biología no es destino, sino que se ve rebasada por la capacidad de decidir y devenir. En este sentido, hay personas que han devenido innegablemente "masculinas" o "femeninas" más allá de los genitales que tengan y más allá de debates inútiles sobre si son o no "hombres" o "mujeres". De ahí que reivindiquen la "M" o la "F" de su vivencia cotidiana y que el reconocimiento del género en la cédula constituya, entre otras cosas, un acto de respeto institucional a la soberanía identitaria.
El proyecto de ley ecuatoriano, además, reivindica el derecho a la intimidad. Lo más interesante de esto es que no se trata de salvaguardar la intimidad de las personas trans únicamente, sino la de todas y todos. La propuesta nos invita a considerar que la mención registral del sexo que a tod@s nos "chantaron" en la cédula es una intromisión abusiva del Estado en nuestros genitales. La "F" y la "M" del sistema registral actual revelan automáticamente si tenemos vagina o pene; algo absolutamente irrelevante a efectos de identificación. La propuesta de sustituir género por sexo constituye entonces, adicionalmente, una apuesta por desexualizar la ley civil y, por lo tanto, empezar a eliminar el control jurídico sobre la sexualidad y la reproducción que se fundan primordialmente en el control jurídico sobre el sexo.
Se podrá objetar que la separación sexo - género es simplista, y esa objeción es válida. Pero, si bien es cierto que lo que más precisamente somos es personas de diversa condición sexo-genérica y que la dimensión sexual y la genérica se conjugan inescindiblemente en cada individuo, generizando el cuerpo y encarnando el género, no es menos cierto que en determinados planos de la realidad humana, el sexo y el género existen. Y uno de esos planos, particularmente práctico pero particularmente dramático, es el de la vida cotidiana de las personas trans cuyo acceso a derechos se ve obstaculizado por el mero hecho de no tener una cédula de ciudadanía que refleje su estética de género (sin siquiera entrar en honduras sobre su identidad). La aprobación de esta reforma supondría el ejercicio automáticamente mejorado del derecho a la educación, salud, vivienda y empleo de un sector particularmente discriminado de la población.
Mayor información: info@proyecto-transgenero.org
8/9/12
Presentación de Propuesta y Campaña Mi Género en Mi Cédula
La Asamblea Nacional del Ecuador junto a Articulación Feminista Construyendo Igualdad: Proyecto Transgénero, CONFETRANS, Asociación Silueta X y Fundación Yerbabuena, invitan a la presentación oficial de la Campaña "MI Género en MI Cédula".
Este día jueves 13 de Septiembre, de 15H30 a 17H30, en el Salón 1 (primer piso) edificio principal de la Asamblea Nacional, ubicado en la Av. 6 de Diciembre y Piedrahita.
“Mi género en mi cédula”
Entrevista a Elizabeth Vásquez
Ecuador, 15-08-2012
Ecuador cuenta con un importante marco legal para garantizar los derechos de las personas LGBTI, en el que destacan la actual Constitución política –que excluye de manera explícita la orientación sexual como causal de discriminación–, la Ley Orgánica para Prevenir y Eliminar Todas las Formas de Discriminación, así como las reformas al Código Penal que tipifican los crímenes de odio por sexo, orientación sexual e identidad de género. Pese a ello, subsisten graves vulneraciones a los derechos de esta población, como los secuestros y torturas que tienen lugar en las clínicas que buscan “curar” la homosexualidad. A esto se suma la disonancia entre estas normas y otras de carácter secundario, como la ley de Registro Civil, que en lo corrido del año ha sido objeto de varias demandas por vulnerar los derechos fundamentales a la igualdad y no discriminación.
La primera de ellas fue entablada por Nicola Rothon y Helen Bicknell, dos ciudadanas británicas que exigen el reconocimiento de la doble maternidad de su hija Satya, nacida en ese país por inseminación artificial. En diciembre de 2011, las mujeres acudieron al Registro Civil para inscribir a la menor a nombre de las dos, sin embargo, la petición fue rechazada debido a que, según les explicaron, si bien la Constitución del país reconoce los derechos de las personas homosexuales, la ley de Registro Civil, que tiene más de 30 años, no. Por lo tanto, la niña sólo puede ser reconocida como hija de Rothon, quien figuraría como madre soltera.
La segunda demanda tiene que ver con una pareja conformada por un hombre y una mujer, que intentó inscribir a su hija Camila con el apellido de la madre primero y el del padre después. Como en el caso anterior, la solicitud les fue denegada, ya que el artículo 78 de la citada ley establece que el primer apellido de una persona debe ser el paterno. Al igual que Satya, Camila aún no existe legalmente en el país.
La tercera demanda forma parte de un proyecto de reforma legislativa para reconocer los derechos de las personas trans. Impulsada por la Confederación Ecuatoriana de Comunidades Trans e Intersex (CONFETRANS) , la Asociación Silueta X y el Proyecto Transgénero, y redactada por la activista transfeminista y abogada especializada en uso alternativo del Derecho, Elizabeth Vásquez, la acción busca sustituir el sexo por el género en la cédula de ciudadanía ecuatoriana. El proyecto de ley fue acompañado por la campaña “Mi género en mi cédula” , lanzada el pasado mes de Julio en la Comisión de Gobiernos Autónomos y Descentralización de la Asamblea Nacional del Ecuador.
En entrevista con el CLAM, Elizabeth Vásquez, quien se desempeña como coordinadora política del Proyecto Transgénero – Cuerpos Distintos, Derechos Iguales y asesora legal de CONFETRANS, habla sobre esta iniciativa, discute las alternativas legales para el reconocimiento de las identidades trans en Ecuador y se refiere al alternativismo jurídico como estrategia para el reconocimiento de derechos mediante el uso inusitado de conocimientos y técnicas jurídicas convencionales.
¿Podría señalar cuál es el fundamento del proyecto de reforma a la Ley de Registro Civil y de qué manera la sustitución del sexo legal por el género en la cédula de ciudadanía contribuiría al reconocimiento de los derechos de las personas trans?
La Reforma a la Ley de Registro Civil que he propuesto, y que la Confederación Ecuatoriana de Comunidades Trans e Intersex y organizaciones aliadas han presentado ante la Asamblea Nacional del Ecuador, se fundamenta en la conjugación de tres preceptos constitucionales: el principio de igualdad ante la ley y no discriminación por identidad de género, el derecho a la identidad y el derecho a la intimidad. Mi argumentación formal recoge no sólo la necesidad de operativizar estos preceptos en la legislación secundaria, sino que alega una discordancia manifiesta entre Constitución y Ley de Registro Civil: la norma secundaria, que data de 1976, mantiene un registro de sexo que resulta inexacto en tanto rezago de una tradición civil que no hacía distinción entre sexo y género. Esto no se compadece con una norma suprema de avanzada como la nuestra, que reconoce, de la mano de los desarrollos filosóficos, sociológicos y jurídicos más contemporáneos, esa faceta de la identidad personal llamada identidad de género. Por consiguiente, la armonización normativa destinada a superar el anacronismo civil en aras del mandato constitucional se plantea, desde nuestra perspectiva, como obligatoria y no como programática.
La propuesta de sustituir la existente mención registral de sexo por una mención registral de género,creando así una nueva categoría de identidad civil, es una estrategia distinta a la que la mayoría de legislaciones y proyectos de ley en materia de identidad de género proponen. Usualmente, las propuestas se vuelcan en conquistar el acceso de las personas trans al cambio en la mención registral del sexo, sin cuestionar la relevancia misma de esa mención registral. Yo pienso que el cuestionamiento de las categorías “sexo” y “género” que nuestra distinta entrada supone es en sí mismo beneficioso para el reconocimiento de los derechos de las personas transgénero porque inaugura un debate normativo que aspiramos sea de largo aliento, no sólo en la discusión de esta reforma concreta, sino en la de futuras propuestas de ley que toquen temas trans. La idea es que la ponderación legislativa del sexo y el género, a partir de esta discusión, ya nunca sea la misma.
Más allá de este aspecto filosófico-jurídico, la sustitución de género por sexo que proponemos, de llegar a aprobarse, acarrearía inmediatos beneficios prácticos; en lo principal, el ejercicio y exigibilidad automáticamente mejorados de todos los derechos por parte de las persona trans. La identidad, como lo recoge la campaña “Mi género en mi cédula”, que acompaña a nuestro proyecto de ley, es la puerta que abre o cierra el acceso a la educación, la salud, el empleo, la vivienda digna. La puerta al ejercicio ciudadano se abriría por partida doble si el género se reconociera en la cédula ecuatoriana: por un lado, a través del empoderamiento que a much@s* les generaría tener una identidad legal concordante con la identidad propia y, por otro lado, a través del freno a la discriminación por parte de tercer@s que la reforma supondría. Hoy en día, muchos actos de discriminación por identidad de género se encubren bajo el argumento de que el empleador, la institución pública o privada, o quien quiera que sea la entidad discriminante, no está discriminando sino tratando a la persona trans, en un alarde de legalidad, “de acuerdo al sexo oficial que consta en el documento”.
Por otra parte, con la reforma se eliminaría lo que hoy en día es una forma de violación institucional del derecho a la intimidad que afecta particularmente a las personas trans: en aquell@s ciudadan@s en quienes género y sexo no concuerdan, la mención registral del sexo tal como está concebida revela automáticamente, sin su consentimiento, el hecho de su transgenerismo. Y muchas personas trans no desean revelar algo que, en clave constitucional, debe leerse como un dato de la vida privada que amerita protección. Pero, hilando aún más fino, el actual sistema registral viola la intimidad de todas y todos (no sólo la de las personas trans) puesto que consigna en la cédula de ciudadanía un dato sobre nuestra anatomía en el que el Estado no tendría por qué meterse. “La foto (de la cédula) es la de mi cara y no de mis partes íntimas”, dice Gustavo León, quien participa en el spot audiovisual de la campaña “Mi género en mi cédula”, sugiriendo que una mención registral tan directamente ligada a la corporalidad sexual resulta, además de inexacta, intromisiva. El debate toca, en este punto, la esfera de la autonomía corporal y la lucha por suprimir todas las formas de control y tutela patriarcal sobre la sexualidad y la reproducción que históricamente han pesado sobre las mujeres y sobre quienes ocupan los lugares sociales de lo femenino. Entender que, mucho antes de controlar la sexualidad y la reproducción, o precisamente para el efecto, el Estado controla el fenómeno mismo del sexo, es una buena razón para apoyar la reforma que proponemos.
Sin perjuicio de todo lo anotado, nuestra propuesta de ley hace énfasis en que la irrelevancia del sexo es civil. No excluimos que el sexo sea jurídicamente relevante en otros planos: por ejemplo, a la hora de normar fenómenos específicamente asociados con la diferencia sexual, como la maternidad, o a la hora de sancionar la discriminación por sexo como una manifestación específica de atentado al principio de igualdad. Por lo tanto, no proponemos la completa supresión jurídica del sexo. De hecho, nos parece importante que permanezca consagrado, en el plano de la interpretación constitucional, como un factor no susceptible de discriminación. De donde queremos sacar al sexo es, sencillamente, de la cédula de ciudadanía.
¿Este reconocimiento no estaría contemplado en la Ley de Registro Civil, Identificación y Cedulación del Ecuador, que permite la modificación del sexo de la persona inscrita?
No. El artículo 89 de la ley ecuatoriana actual permite la anulación o la reforma de la partida de nacimiento vía juicio sumario, entre otras hipótesis, “si cambiare el sexo del inscrito”. Las y los abogados nos hemos valido de esta redacción para emprender los engorrosos (y en la práctica nada sumarios) juicios de cambio de sexo que hoy en día constituyen una de las dos alternativas de que disponen las personas trans en el Ecuador para cambiar la mención registral de ‘F’ por ‘M’, o viceversa. Cuando la vía del artículo 89 es la que se emprende, nos enfrentamos a los criterios absolutamente particulares de cada operador de justicia: así, puede tocarnos una jueza muy conservadora para quien la llamada “verdad cromosómica” sea la prueba incontestable de que el sexo del peticionario nunca ha cambiado ni podrá cambiar, como puede tocarnos otra muy progresista para quien la identidad de género sea el criterio relevante en la determinación del sexo civil. Hasta la fecha, el cambio de sexo por la vía prevista en el artículo 89 sólo la han logrado personas transfemeninas que emprendieron cirugías de modificación genital, con peritajes médicos de por medio. Esta es una limitación que, como se ha discutido ampliamente a nivel internacional y plasmado en los Principios de Yogyakarta, es una exigencia en sí misma violatoria de los derechos sexuales y reproductivos de las personas trans y condicionamiento injustificable del derecho a la identidad.
La segunda alternativa con la que cuentan las personas trans en el Ecuador es solicitar el cambio de sexo por la vía administrativa y emprender acciones de protección sobre las negativas. Salvo el fallo vanguardista del juez Ramiro García en el caso Estrella Estévez (2009), que ordenó la rectificación registral del sexo con base en la sola identidad de género de la ciudadana Estévez, esta segunda vía tampoco ha sido particularmente fácil o exitosa en la experiencia de las personas trans. Dicho sea de paso, en ningún caso un mecanismo restaurador de derechos fundamentales violados, como lo es la acción de protección, debería ser la vía regular para lograr el respeto a la identidad de género en la cédula de ciudadanía.
Además de este proyecto de ley, en Ecuador cursan otras demandas relacionadas con la Ley de Registro Civil. En su opinión, ¿cuál es el problema jurídico de fondo que revelan estas demandas?
Al normar la vida humana, y en concreto las instituciones de “identidad” y “familia”, el derecho civil parte de varias presunciones entorno al fenómeno sexual y a lo que de él deriva. La ley asume que el fenómeno sexual es una realidad unívoca, estática, complementaria y jerárquica. La vida humana, por su parte, contradice cada una de esas presunciones. Ni el sexo es tan unívoco –ahí está el fenómeno de la intersexualidad–; ni es tan estático –ahí están las personas que “cambian de sexo”–; ni es tan “complementario” (en sentido heteronormativo) –no siempre masculino y femenino son los que se unen sexualmente–; ni es (siempre) tan jerárquico –no siempre la relación de poder es de masculino sobre femenino, o de marido sobre mujer. Y, por supuesto, si los sexos-géneros (y los deseos) de las personas no siempre son los que “el legislador” imaginó, las familias que esas personas constituyen tampoco son siempre lo imaginado. En definitiva, como lo he expresado en otras partes, lo que los casos que empiezan a judicializarse en Ecuador develan son los límites de una institucionalidad civil sexuada en binario.
Ecuador cuenta con importantes herramientas legales para garantizar la igualdad de derechos de personas LGBTI. Pese a ello, persisten graves problemas de vulneración de derechos por orientación sexual e identidad de género, como las clínicas que pretenden “curar” la homosexualidad. ¿Considera que el marco legal actual es suficiente para combatir la discriminación por estas causas? ¿Qué otras medidas cree que deberían ser implementadas?
Un marco legal por sí solo nunca es suficiente, aunque su existencia es fundamental. El hecho es que el proceso legal y el social se afectan mutuamente de múltiples maneras y entender esa relación dinámica y responder con un activismo inteligente desde muchos frentes puede significar la diferencia. Creo que en el Ecuador faltan políticas públicas, específicamente políticas de igualdad en materia de diversidad sexual y de género, y que ese es uno de los frentes en que debemos trabajar. También hace falta pulir mecanismos a nivel de legislación secundaria, sobretodo para la efectiva procesabilidad de casos de discriminación. Un gran paso para este efecto sería la aprobación del proyecto de Ley de Igualdad entre Mujeres, Hombres y Personas de Diversa Condición Sexo-genérica, presentado hace dos años por la Comisión de Transición – Consejo de las Mujeres y la Igualdad de Género y apenas calificada por la Asamblea este año. Esta propuesta de ley contiene procesos expeditos en materia de discriminación cuya implementación sería de gran utilidad práctica. Trabajé en la introducción de la categoría ‘personas de diversa condición sexo-genérica’ en ese proyecto de ley y pienso que esa categoría puede constituir un aporte adicional hacia una ingeniería jurídica más flexible y a la vez más precisa de los fenómenos del sexo y el género.
Si se me pregunta qué más falta en el Ecuador, diría sin duda que activismo judicial: más “casos Satya”, más demandas y planteamientos judiciales de alto impacto que enseñen al sistema jurídico que la diversidad sexogenérica existe y que la evolución normativa es necesaria. Pero tampoco hay que olvidar que estamos a sólo cuatro años de vigencia de la nueva Constitución y que, en la última década, los cambios que han ocurrido en el Ecuador han sido notables y, en perspectiva, muy rápidos.
Usted ha desarrollado otras acciones orientadas al reconocimiento de los derechos de personas LGBTI en el marco del alternativismo jurídico. ¿Podría explicar en qué consiste, de qué modo ha sido empleado en lo relativo a la orientación sexual e identidad de género y cuáles son sus principales alcances y diferencias con relación a la perspectiva de los derechos humanos?
Llamo alternativismo a la práctica de “subvertir desde dentro” volcando conocimientos y técnicas convencionales, hegemónicas incluso, en agendas no convencionales. Mi práctica legal alternativista ha consistido en impulsar acciones concretas de uso alternativo del derecho (UAD), desde litigios estratégicos hasta proyectos de colaboración arte-derecho, como lo fue el “primer matrimonio gay del Ecuador” (2010) en el que intencioné la producción de una paradoja legal y la consecuente puesta en evidencia de los límites del binarismo jurídico. En materia de orientación sexual e identidad de género, he implementado varios UAD: comencé a legalizar uniones de hecho en el 2004 cuando aún no estaban reconocidas por la ley a través de la implementación de contratos creativos; he implementado propuestas de derecho callejero con comunidades de trabajadoras sexuales trans; y en la actualidad estoy trabajando en un proyecto de reconocimiento de otras formas de estructura familiar. Entre otras técnicas, el alternativismo utiliza subversivamente los vacíos, las fallas y las contradicciones en el sistema legal, como es el caso de la contradicción que he referido entre la Constitución y la Ley de Registro Civil sobre la que he estructurado la propuesta “Mi género en mi cédula”. Creo que el alternativismo es más irreverente que el ‘derechohumanismo’ y eventualmente está más comprometido con la capacidad de agencia y respuesta frente al sistema jurídico que con el sistema jurídico mismo. Sin embargo, prefiero no plantear las diferencias entre una y otra perspectiva en términos antagónicos. En la práctica, muchos procesos sociales se benefician de estrategias alternativistas y derechohumanistas en distintos momentos.
El feminismo ha hecho innumerables aportes a los movimientos LGBTI, sin embargo, se observan marcadas diferencias entre ambas luchas políticas. Tal es el caso de la crítica feminista a los modelos hegemónicos de género reproducidos por mujeres trans, que pueden resultar liberadores para las últimas, pero opresores para el resto de las mujeres. ¿Podría explicar en qué consiste su propuesta transfeminista y de qué modo ha conciliado estas y otras tensiones?
Por transfeminismo entiendo aquella corriente del feminismo que rebasa el binario de género; es decir, la presunción de que existan únicamente dos sexos-géneros, o peor dos únicos sujetos (mujeres y hombres) y que se compromete, desde una alianza entre quienes ocupan los lugares sociales de lo femenino y/o tienen conciencia de la subalternidad de esos lugares, en la lucha contra la opresión y la tutela patriarcal. En la experiencia política de mi organización, Proyecto Transgénero, esa alianza se ha dado particularmente entre mujeres y personas trans, pero el transfeminismo no excluye a los hombres ni a nadie por su condición sexo-genérica. Al contrario, nos oponemos radicalmente al fundamentalismo identitario.
En la medida en que desde el transfeminismo nos hemos concentrado en combatir el carácter sistémico de la opresión patriarcal, hemos logrado resolver tensiones que a nuestro juicio parten de una desafortunada esencialización de los sujetos: los hombres, las mujeres, las mujeres trans, etc. y las supuestas características de cada un@. Entonces, en lugar de preguntarnos por la reproducción de estereotipos de género por parte de las mujeres trans, preferimos preguntamos por la reproducción del género en general (pues tod@s reproducimos género inevitable y estereotípicamente en mayor o menor medida), para luego preguntarnos por qué nos pesa más que la reproducción sea encarnada por determinados sujetos que por otros y continuar desenmascarando aspectos de la opresión patriarcal. En definitiva, ser transfeminista es creer que ni la reproducción, ni la transgresión del género, ni tampoco la emancipación feminista, son patrimonio exclusivo de determinado(s) sujeto(s).
Ahora bien, hay tensiones políticas con determinados sectores políticos LGBTI que sencillamente tienen que ver con la ausencia de perspectiva feminista en ellos; con su falta de compromiso con los derechos sexuales y reproductivos, con el asimilacionismo que plantean conquistas ciudadanas LGBTI sin cuestionamiento alguno de las estructuras patriarcales en que esas conquistas se insertan y, en los casos más álgidos, con la abierta misoginia que exhiben algunos colectivos gays. Con estos sectores, no se trata de resolver tensión alguna, sino de sostener el debate político.
* En algunas palabras, la “@” es empleada como sustituto o conjunción de los marcadores de género “a” y “o” en concordancia con el uso dado por la entrevistada a este símbolo tipográfico.
Vea a continuación el video de la campaña Mi género en mi cédula.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











