17/6/14

Ámbito Legal: Iniciativas de uso alternativo del Derecho

2002: (1) Implementación de la “Patrulla Legal”: Creamos una unidad móvil que opera con metodologías propias de “derecho callejero” y que, a lo largo de once años ininterrumpidos de actividad (a la presente fecha) ha recorrido una superficie enteramente mapeada de zonas de trabajo sexual trans informal en la ciudad de Quito durante tres noches y madrugadas a la semana brindando servicios gratuitos de “asesoría jurídica itinerante”. La Patrulla Legal es el componente fundacional del Proyecto Transgénero. Sus más notables resultados son la reducción de detenciones arbitrarias y abuso policial, la implementación de normas y políticas en beneficio de la población beneficiaria y el fortalecimiento de su tejido organizativo plasmado en la creación de cuatro asociaciones de trabajadoras sexuales trans. Durante los primeros cuatro años (2002-2006), se diseñan y se perfeccionan cinco metodologías originales de la Patrulla: Diario Patrullero (bitácora), Asesoría Legal Preventiva, Intervención Legal Emergente, Litigio Paradigmático y Conformación de Asociaciones. *En kilómetros, la Patrulla Legal ha dado siete vueltas al territorio nacional desde el Carchi (norte) al Macará (sur).

2007: (2) Patrocinio del caso Ciudadana Luis Enrique Salazar contra el Registro Civil del Ecuador: El Proyecto Transgénero impulsa un reclamo administrativo interpuesto por una trabajadora sexual trans miembro de la asociación callejera “La Y” contra la negativa del Registro Civil de cedularla de conformidad con su identidad femenina. El caso marca un hito en materia de identidad civil en nuestro país al concluir en una resolución de obligatorio respeto a la imagen trans en la cédula de ciudadanía y la introducción de normas que facilitan los cambios de nombre y sexo de las personas transgénero en el protocolo institucional.

2009: (3) Implementación de la “cédula de identidad alternativa” para trabajadoras sexuales trans: El Proyecto Transgénero es autor del diseño de un sistema alternativo de identificación para las miembros de las Asociaciones de Trabajadoras Sexuales Trans Callejeras. Consiste en un carnet que cumple una doble función: en el anverso, presenta una identificación respetuosa de la identidad trans callejera, con reconocimiento del nombre cultural por oposición al nombre legal, del género por oposición al sexo legal y de la intervención corporal (dato relevante en el contacto con la Policía Nacional, que incorporó normas relativas al tratamiento de los cuerpos distintos). En el reverso, contiene una enunciación clara y sucinta de los derechos constitucionales de que las trabajadoras sexuales trans son titulares y que de otro modo sólo se ubicaría invocando normas extensas y desperdigadas en toda la Constitución. Respetada por la Policía Nacional y por varias instituciones públicas, la cédula de identidad alternativa de las trabajadoras sexuales trans se ha convertido en una poderosa herramienta de afirmación identitaria, defensa jurídica y asociación gremial.
http://www.awid.org/esl/Las-Noticias-y-Analisis/Notas-de-los-Viernes/Derechos-de-las-personas-transgenero-en-el-Ecuador-Una-absolucion-legal-espacial-politica-y-cultural

http://www.awid.org/eng/News-Analysis/Friday-Files/Transgender-Rights-In-Ecuador-A-Legal-Spatial-Political-And-Cultural-Acquittal

2010: (4) Celebración del primer matrimonio gay en Ecuador: Diseñado y promovido por el Proyecto Transgénero, se celebró en el Registro Civil del norte de Quito el 10 de diciembre de 2010 entre un hombre transgénero (en transición legal de mujer a hombre), británico, de nombre Joey Hateley; y un hombre biológico (nacido y asignado “varón”), ecuatoriano, de nombre Hugo Vera. Basada en el uso alternativo del Derecho, se trató de una intervención que creó una paradoja jurídica: el Registro Civil del Ecuador se vio obligado a decidir entre la posibilidad jurídicamente viable de admitir la celebración del matrimonio argumentando que la pareja estaba integrada por “un hombre y una mujer” y la posibilidad también jurídicamente viable de inadmitir la celebración bajo la consideración de comparecían dos hombres. En el primer dictamen, “pierde lo trans” (Hateley es reducido a “mujer”) pero “gana lo gay” (se celebra un matrimonio entre personas de género masculino). En el segundo dictamen, “pierdo lo gay” (se ratifica que dos hombres no tienen derecho a casarse) pero “gana lo trans” (se reconoce que un hombre trans es “hombre” ante la ley). Como era de esperar, el Registro Civil prefirió celebrar un matrimonio “extraño” que admitir el hecho de que sexo y género no son las categorías rígidas e inequívocas que el sistema jurídico pretende. Sin embargo, la reflexión social, política y jurídica que suscitó esta intervención ha acelerado profundamente la discusión del matrimonio igualitario en Ecuador. El impacto y eficacia de nuestra estrategia ha generado réplicas en otros países, como Turquía (2011) y Chile (2013). El proyecto se planteó como una colaboración arte-derecho en la que, además del acto formal del matrimonio, se produjeron y presentaron varias intervenciones artísticas. http://youtu.be/4g36ZYNV-IA

http://www.latinart.com/spanish/aiview.cfm?id=438

http://www.latinart.com/spanish/aiview.cfm?id=442

2011-2013: (5) Implementación de Proyecto Mediación aplicada a la Diversidad Sexo-Genérica: Ejecutada con apoyo del Ministerio de Cultura del Ecuador a través de un seminario intensivo por año, esta original propuesta combina técnicas clásicas de los métodos alternativos de solución de conflictos (MASC) con herramientas propias del “derecho callejero” desarrollado por el Proyecto Transgénero. Hemos implementado un pensum único de formación de medidadores especializad@s en problemáticas propias de la diversidad sexo-genérica: las que son el resultado de la discriminación social (por ejemplo, problemas que enfrentan las personas transgénero en el entorno laboral); las que se desprenden de la ausente o deficiente protección legal (por ejemplo, problemas que enfrentan las familias compuestas por parejas del mismo sexo); y las que se derivan de las especificidades culturales de las comunidades de base trans e intersex en diversas localidades (por ejemplo, conflictos propios del ejercicio del trabajo sexual callejero). El perfil de l@s participantes – líderes y lideresas trans de todo el país – es cuidadosamente escogido por el Proyecto Transgénero. Vari@s de ell@s están trabajando en la incorporación de la mediación a sus realidades locales.

2012- 2013: (6) Litigio de reconocimiento de una “familia callejera” (en proceso): Esta intervención legal, de autoría de la activista del Proyecto Transgénero Elizabeth Vásquez, busca que el sistema judicial ecuatoriano reconozca existencia y conceda protección jurídica a una familia no convencional. Esta está compuesta por varias trabajadoras sexuales trans que se consideran “hermanas de calle” y que comparten vivienda y una economía solidaria sin que medie parentesco consanguíneo ni de afinidad, ni relación alguna de índole conyugal o equivalente. Esta intervención comprende la implementación de acciones legales basadas en el pluralismo jurídico, la interpretación incluyente de la protección constitucional a la “familia en sus diversos tipos” y el litigio estratégico. Comprende también un diálogo arte-derecho que registra fotográfica y testimonialmente la vida cotidiana de las familias trans callejeras, poniendo en tensión la "verdad" oral y cotidiana de su experiencia con la "verdad procesal" del sistema jurídico.

11/1/14

diversidad sexo-genérica ya no es un tema tan respetado como antes en el discurso público



A Carolina (primera desde la izquierda) le rompieron la cara en su lugar de trabajo anoche. Penosamente, desde que desde hace un tiempo en la calle se percibe que la diversidad sexo-genérica ya no es un tema tan respetado como antes en el discurso público, la violencia contra la población de trabajadoras sexuales trans ha incrementado. En el anterior altercado que sufrió Carolina, los agresores le dijeron a ella y a una compañera que "los m..." ya se fregaron porque su presidente ya no les quiere. Sí, son una minoría, son mayores, son jubiladas sin pensión y escogieron su género contra todo pronóstico académico. Pero, minorías o no, es una verdadera lástima que las palabras más públicas del país a ellas, concretamente, les hagan esto.

6/1/14

Lo que sigue en el closet

Por: Elizabeth Vásquez
Tomada de la edición impresa del 27 de julio del 2008
Diario El Telégrafo


Sin desconocer los avances en el tratamiento social y mediático de la diversidad sexual, la nueva visiblidad de “lo GLBTI” – y en particular la presentación del actor político – tiene problemas a su vez nuevos. Hay, entre quienes tratan el tema con seriedad, cierta ingenuidad en el mejor de los casos, y facilismo en el peor, que resulta en la alusión frecuente y equívoca a un “movimiento”, “comunidad” o “colectivo” GLBTI nombrado casi siempre en singular, como si la experiencia GLBTI fuera una sola. Hay también una dosis de manipulación “corporativa” que proviene de las ONGS de hombres gays ligadas al trabajo en VIH (a nivel continental, incluso), cuyas agendas prefieren esa lectura homogenizante de la diversidad sexual. Su solvencia económica, considerablemente mayor que la de otros colectivos organizados de la diversidad sexual, muchas veces contribuye a difundir una historia oficial que casi podría titularse “aspiraciones sociales unificadas de los ciudadanos GLBTI”. Indudablemente, este sesgo de “ciudadanía gay” prevalece sobre otras experiencias “G – y sobretodo – LBTI”.

Por contrapartida, la diversidad sexual está compuesta por cuerpos distintos y voces variopintas, más allá del común denominador de la no heterosexualidad. Detrás de cinco siglas, realidades sociales, conciencias políticas e identitarias genuinamente diversas coexisten con sus tensiones y contradicciones: a veces conservadoras y otras veces disidentes; no siempre transgresoras ni críticas del orden sexual. Una parte del tratamiento mediático y hasta académico, ha romantizado a “lo GLBTI” como siempre transgresor sin un debido matiz. Y, aunque puest@s a escoger entre la romantización y la antigua fobia generalizada, la primera sea preferible, un proceso real de diálogo intercultural no se beneficia de ella.

El encuentro social exige acceder a fuentes menos inmediatas de investigación y diálogo sobre y con la diversidad sexual. Este esfuerzo pasa por reconocer que ninguna identidad ni práctica sexual pueden entenderse sino, además, en sus entrecruces con otras experiencias que definen y estratifican, como la clase social, el canon corporal, la etnia y el bagaje cultural. Reconocer una realidad GLBTI local, por ejemplo, acusa la necesidad de que la academia ecuatoriana busque más allá de las teorías de género de corte anglosajón que están en auge. Reconocer que la historia oficial y uniformizante de lo GLBTI es tan sexista y clasista como lo es el Ecuador, por otra parte, acusa la necesidad de que los medios de comunicación presten más atención a las experiencias lésbicas y a las experiencias trans (así, en plural), a las que el corporativismo gay ha discriminado precisamente por sexo y clase en su respectivo caso.

Desconocer los entrecruces y matices de la diversidad sexual saca del closet identidades sexuales estáticas – maniquíes diseñados a medida de ONG – y guarda en la profundidad de los cajones esas tensiones que ya deberían estar más presentes en el debate social. Irónicamente, es en este tipo de discusión sincera donde subyace el verdadero potencial transgresor de “lo GLBTI”. Vale la pena, entonces, empezar a sacar a la luz lo que sigue en el closet.

2/1/14

POR UN 2014 DE BUEN VIVIR TRANS


Conclusión: respete para que le respeten.

A propósito de esta vergüenza de artículo:

http://www.planv.com.ec/ideas/ideas/dudas-sobre-una-reunion-historica


Señor Vaca, qué desafortunada su afirmación de que la visibilidad trans "perpetúa el estereotipo del homosexual afeminado, entaconado, cuyo discurso siempre pasa por temas policiales". No sólo que es usted un ignorante respecto de las múltiples reivindicaciones que los colectivos trans han impulsado en Ecuador en todas las áreas (identidad civil, libertad estética, salud en cuerpos distintos, no discriminación laboral, entre otras), sino que no distingue entre orientación sexual, identidad de género y expresión de género, mucho menos conoce que las tres son facetas de la identidad humana que merecen respeto. ¿Usted quiere respeto y sueña con la vigencia del matrimonio igualitario? Pues empiece por respetar a los demás en su identidad, en el género y en la estética masculina o femenina que cada persona asume y vive. ¿Por qué le molestan tanto los tacones en las trans femeninas? ¿Tal vez porque coincide usted con el Presidente en que los hombres deben ser bien hombres y las mujeres bien mujeres? Porque si coincide, felicitaciones por ello; la mala noticia es que el Presidente no coincide con usted en la aspiración de que esos hombres bien hombres puedan casarse entre sí. El mismo asco misógino y transfóbico que usted siente por los tacones trans y las minúsculas y obsesivas lesbianas es el asco que buena parte de la sociedad siente por las prácticas sexuales con las que usted se identifica. Conclusión: respete para que le respeten.

9/12/13

Proyecto Transgénero de Ecuador recibe Premio Fundación Vidanta 2013

"Belinda y yo solas en al calle cuando nadie daba tres reales. Belinda y yo aquí, ganando un premio por la Patrulla, 12 años después" Eli Vásquez, Santiago de Chile, diciembre 2013.
Reunión del Jurado

El Jurado del Premio Fundación Vidanta se reunió el 6 de septiembre en Quintana Roo, México con el objeto de elegir a las instituciones que ganaron los premios correspondientes al año 2013. El Jurado estuvo integrado por: Carmelo Angulo (España), Rebeca Grynspan (Costa Rica), Nora Lustig (Argentina), José Luis Machinea (Argentina), Luis Maira (Chile), Billie Miller (Barbados) y Julio María Sanguinetti (Uruguay). Habiéndose cumplido todas las formalidades y procedimientos establecidos en las bases del Premio Fundación Vidanta, y tras la debida consideración de las candidaturas y deliberación sobre las mismas, el Jurado decidió premiar las siguientes iniciativas: Asociación Colectivo Mujeres al Derecho, Colombia. IXIM, A.C., México y Proyecto Transgénero, Ecuador.
Aquí el acta del jurado:

Proyecto Transgénero, Ecuador

El proyecto nace en el año 2002 con el objetivo de trabajar con la población de las comunidades de trabajadoras sexuales trans-callejizadas, funcionarios de instituciones públicas, policía nacional, y población trans en general en Quito. Para ello, se crea la Patrulla Legal - un abordaje innovador que se funda en un concepto de “uso alternativo del derecho- que consiste en la intervención de sucesivos equipos de “asesoría legal itinerante”, que recorren las calles de la ciudad brindando asesoría jurídica a las comunidades de trabajadoras sexuales trans.




9/9/13

Proyecto Transgénero recibió el tercer lugar de los Premio Vidanta



La organización Proyecto Transgénero de Ecuador recibió el tercer lugar de los Premio Vidanta. El primer lugar se lo llevó la Asociación Colectivo Mujeres al Derecho, de Colombia, mientras tanto el segundo lugar fue la asociación Ixim que colabora con el grupo étnicoTzental de Ocosingo de Chiapas, México.

Organizaciones civiles de Colombia, Ecuador y México fueron galardonadas con el Premio Vidanta por su contribución a la lucha contra la pobreza y la exclusión en Latinoamérica y el Caribe, informó hoy el expresidente de Uruguay Julio María Sanguinetti, portavoz del jurado.

"Son instituciones que queremos señalarlas como ejemplo, como modelo, como estímulo porque que llevan a cabo proyectos de superación de la pobreza y la discriminación", destacó Sanguinetti en la rueda de prensa en la que se dieron a conocer a los ganadores.

Agregó que los laureados son instituciones que fueron seleccionados entre 353 que se presentaron y dijo que son modelos replicables en cualquier país.

El primer lugar lo obtuvo la Asociación Colectivo Mujeres al Derecho, de Colombia, fundada en 2005, que ha apoyado a más de 2.000 mujeres afrodescendientes, indígenas y en situación de desplazamiento, y es una organización que ayuda a proteger sus derechos de propiedad sobre la tierra.

El segundo lugar fue otorgado a la asociación Ixim, que coordina un grupo étnico de la comunidad Tzental de Ocosingo, Chiapas, México, "que busca reducir el hambre de los pobladores en la época intercosecha mediante una siembra sustentable, huertos, cisternas y aves de corral", explicó Sanguinetti.

El tercer lugar del Premio Vidanta fue concedido al Proyecto Transgénero de Ecuador, el cual opera desde 2002 en Quito y que protege a las trabajadores sexuales transgénero.

La Fundación Vidanta incluyó por primera vez el premio a la trayectoria, que fue otorgado a la organización a la organización Hogar de Cristo, de Chile, que trabaja con los grupos más vulnerables y pobres del país.

Esta fundación es una institución sin fines de lucro que inició sus actividades en 2005 y se dedica a apoyar proyectos e iniciativas que ayudan a mejorar la vida en América Latina y el Caribe.

Los Premios Vidanta, que se entregarán en noviembre próximo en Chile, ascienden a 75.000 dólares para el primer lugar, 50.000 para el segundo y 25.000 para el tercero, y son apoyados por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Secretaria General Iberoamericana.

Este año el jurado estuvo integrado por Julio María Sanguinetti (Uruguay), Carmelo Angulo (España), José Luis Machinea (Argentina) y Luis Maira (Chile), Rebeca Grynspan (Costa Rica), Nora Lustig (Argentina) y Billie Miller (Barbados).

Durante la ceremonia, el expresidente de Uruguay destacó el papel de la educación como uno de los factores claves para combatir la pobreza.

"Hay una baja importante de la pobreza en América Latina, pero es un esfuerzo a largo plazo, el combate a la pobreza irá mejorando en la medida de que la educación vaya abriendo más posibilidades", señaló Sanguinetti.