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El trabajo de la Patrulla legal en Quito: Frente a recrudecimiento de la violencia - Empoderamiento en Derechos


Miércoles 30 de Marzo de 2011 13:22









Ante el aumento de asesinatos de transexuales en Quito ha resurgido la patrulla legal, un servicio que los asesora para denunciar a quienes los discriminan o maltratan.
La casa Trans está ubicada en el centro norte de Quito, todos los jueves la patrulla legal se reúne con representantes de las cuatro asociaciones de trabajadoras sexuales Trans que existen en la capital. Son un grupo de abogados y activistas que las asesora legalmente para que conozcan sus derechos y eviten ser víctimas de violencia y discriminación

Shirley Valverde, miembro de la patrulla legal, comentó las novedades de la semana y sobre el asesinato de otra compañera. Explicó que a diferencia de otras muertes, cuando asesinan a una transexual se lo hace con saña, sus cuerpos generalmente son encontrados con señales de tortura.

El trabajo de la patrulla legal es en las calles, las jornadas pueden extenderse hasta las cuatro de la madrugada.

Las agresiones a transexuales pueden ser sancionadas desde el año 2009 como delitos agravados porque ya están tipificados los crímenes de odio por identidad de género.

Según nuestro Código Penal, incitar a la violencia moral o física contra personas por su orientación o identidad sexual será sancionado con tres años de prisión, y en caso de asesinato, pueden recibir una condena de hasta 16 años.

El problema es que sus familiares no quieren denunciar los abusos, por eso la patrulla legal las animó para que sean ellas quienes inicien el juicio por el último asesinato de una de sus compañeras ocurrido hace dos meses.

También les enseñan a hacer respetar su derecho a la libre movilidad y a ejercer el trabajo sexual, pues a pesar de que es legal todos los días los vecinos o la Policía impiden su trabajo.

Aunque las agresiones continúan, las transexuales del sector de la Y, la Mariscal, San Blas y la Michelena, se están organizando. Ahora están pendientes de anotar la placa de los vehículos y otros detalles que les permita denunciar a sus agresores. Piden que la sociedad les abra las puertas para que el trabajo sexual no sea su única opción.